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Yo el 31 limpio zapatos. ¿Tiene relación con la farmacia?

Hoy es el último día del año. Yo el 31 limpio zapatos. ¿Sabes por qué? Y, sobre todo, ¿sabes qué tiene que ver con tu farmacia? Sigue leyendo que te lo cuento.

Quedan pocas horas para despedir el año y dar la bienvenida al Año Nuevo. Todos hacemos repaso al año que termina, de una forma u otra. Valoramos qué hemos hecho, cómo nos ha ido, haciendo nuestra personal valoración de lo ocurrido.

Limpio zapatos

Yo el día 31 limpio zapatos. Suena raro, pero no estoy loca. Tiene un porqué.

Cuándo era pequeña, en mi casa todos teníamos que limpiar un par zapatos el día 5 de enero para ponerlos en la chimenea y que los Reyes Magos dejasen los regalos a cada uno de nosotros. Así no se equivocaban. Sabían a quién debían dejar cada cosa.

Esa tradición con los años se perdió. Ya no éramos niños, ni creíamos en los Reyes Magos.

Hace un tiempo, recuperé esa tradición de limpiar zapatos en Navidad. Concretamente, el 31 de diciembre limpio zapatos pero con un significado muy distinto.

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Comenzar desde cero

Esta limpieza del día 31 tiene muchos significados diferentes. Se ha convertido en todo un rito que me ayuda a tener las cosas claras, y realizar mi propia valoración del año que termina y del que va a comenzar.

  • En primer, lugar es una forma de comenzar el año partiendo de cero. Eliminar todos los restos del 2017 de mis zapatos, significa para mí deshacerme de cargas innecesarias para comenzar una nueva travesía.

No importa todo el barro, el polvo, la suciedad que se haya adherido a mi calzado durante los 365 días que finalizan hoy. Todo eso se elimina para poder comenzar sin peso, sin remordimientos, sin “lastres” que impidan mi marcha en el año que comienza.

Nada se consigue sin esfuerzo

Sin esfuerzo no hay recompensa. Por eso limpio zapatos.

  • También me recuerda que nada se consigue sin esfuerzo. Hay que aplicarse en lo que uno hace. “Ensuciarse las manos” para conseguir resultados. No tener miedo al trabajo duro.

Para dejar mis zapatos relucientes, primero es necesario mancharme las manos. Ensuciar un paño, o varios. Utilizar jabón para piel para dejar la piel completamente limpia. Dejarlos secar. Aplicar la crema o betún. Esperar otra vez a que estén secos. Y, después, frotar con un paño limpio para sacarles brillo.

Cosas perdurables

El cuidado y el cariño es fundamental para que las cosas duren. Es importante que todo esté limpio. También los zapatos.

  • Dejar mis zapatos como nuevos, deja presente que con cuidados y cariño, las cosas duran. No importa el tiempo que tengan mis zapatos. Si están limpios y bien cuidados se verán perfectos.

Esto es algo que aplico tanto al trabajo, como a las relaciones. Si cuidamos con esmero lo que hacemos, haremos un buen trabajo. Si tratamos nuestras relaciones con cuidado, cariño y empatía, tendremos relaciones positivas, verdaderas y duraderas.

Lo nuevo no siempre es mejor

No siempre “lo nuevo” es mejor. Aplicado a cosas, personas, proyectos, etc.

  • No hace falta ser nuevo para brillar. Limpiar mis zapatos el 31 de diciembre hace que recuerde que las cosas no tienen porqué ser nuevas para ser hermosas. Al contrario, algo puede ser nuevo y tener muy mal aspecto si uno no lo cuida, no lo limpia, no lo mima.

Eso pasa con las cosas y con las personas. No importa la edad que tengas. Si te cuidas, te quieres, te mimas, estarás perfecto y brillarás. Es más, las cosas antiguas, bien cuidadas son más hermosas. Tienen esa pátina del tiempo, ese conocimiento, esa adaptación a las circunstancias, ese “saber estar y saber andar”.

Saber qué tienes y cómo lo tienes

Si yo limpio zapatos el 31 de diciembre es porque me hace comenzar el año sabiendo lo que tengo y cuál es su estado.

  • Si no conoces el estado de tus zapatos, no sabrás qué necesitan para durar. Si no los limpias con cuidado, no sabrás si alguna costura se está abriendo. Si estás desgastando los tacones, o si la suela se ha deteriorado.

Saber cuál es el estado real de las cosas, hace que seas consciente de lo que necesitan. Si sabes dónde está fallando algo, en qué se está deteriorando o cual es el punto más débil, podrás ponerle solución antes de que se estropee o rompa. Esto es muy importante para tu farmacia, tanto con el material, como con el equipo (sobre todo con el equipo).

Es fundamental estar sobre el terreno. Tener los ojos bien abiertos. Ser consciente de la situación en la que nos encontramos. De ese modo, sabremos hacia dónde podemos ir y lo que tenemos que hacer para conseguirlo.

Por eso, yo limpio mis zapatos el día 31 de diciembre. Si quieres que te ayude a conocer el estado de los tuyos, sólo tienes que ponerte en contacto.

¡Mis mejores deseos para el 2018!